comments 51

Miguel

 

Miguel
Miguel


Miguel era un niño un tanto extraño. O al menos eso pensaban los demás niños, y así le miraban cuando, sin mucho sentido, corría entre los tablones de madera que delimitaban el arenal, y con los que más de una vez chocaba, caía de bruces y

tras quedar un tanto desconcertado, sacudía la cabeza intentando comprender que es lo que había pasado, se levantaba, y volvía a correr de un lado para otro aparentemente descontrolado.

Miguel era bajito, delgado y moreno, nada fuera de lo común, a no ser por las gruesísimas gafas graduadas de velo blanco que dibujaban, a su través, unos enormes ojos marrones y, por gracias del destino, uno de ellos con una clara predisposición a un estrabismo galopante; por lo cual, nunca se sabía si Miguel te estaba escuchando o, en cualquier momento, volvería a salir corriendo sin control y -seguramente- chocando contra el primer obstáculo que encontrara en su camino.

Miguel había nacido muy sano, notablemente chillón nada más respirar, tras la palmada en el trasero de la comadrona, y extraordinariamente inquieto, algo que ya se había temido su madre, pues apenas la había dejado tranquila un momento desde el mismo instante en que Miguel -el feto- dispuso de extremidades lo suficientemente bien formadas para empezar a extrañar, a propios y extraños, con su innata afición, ya intrauterina, a la carrera descontrolada.
Nada más remarcable, a parte de una tremenda miopía a la que el pediatra, sin mucha fortuna, no había dado más importancia, tranquilizando a los padres informándoles de que, en unos meses, el propio cerebro de Miguel corregiría.

Pero no fue así.

Al cerebro de Miguel le encantaba su miopía y, desde pequeño, miraba las cosas de un modo diferente; así, donde sus compañeros de clase veían a Galateo -el labrador blanco del profesor Matías, que este solía llevar al parque a pasear- Miguel veía un enorme dragón albino con muchas ganas de bronca.
 
 

 

Miguel por cuentos-cortos.deegroove.com bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.
 
Si quieres, puedes: copiar, distribuir y comunicar públicamente los cuentos. En tal caso debes enlazar a la dirección web cuentos-cortos.deegroove.com. No deberías usar los cuentos para fines comerciales y tampoco deberías alterar, transformar o generar una obra derivada.

 

Creative Commons License Imagen por Thomas Hawk. This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 3.0 Unported License.

 

Linus

A Linus le gustaba tocar la guitarra en su habitación.

Linus –en el colegio- estudiaba matemáticas, física y narración;
aprendía lengua, geografía y natación;
química, gramática y acordeón,
pero no aprendía guitarra;
así que Linus la tocaba en su habitación.

51 Comments

  1. laura sthefany

    si es bonito pero ala bes como feo y me dio mucha riza cuando se callo de culo que chiste me hace recordar cuando le paso auna compañera de misalon de noveno y esa falda era tan corata que se le vio todo que risa. jaaaaaaaaaaaaaaaaaajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

  2. yoally itziwari emoza

    yo pienzo q el cuento estubo bien por q como sea nos da enceñansas q ni tu ni yo conocia
    aprendamos a valorar lo q el sep nos brinda por q por eso mexico no progresa mexico es uno de los paises mas bajos en lectura echenle ganas a le leida y veran q pronto México sera el primer lugar………….

  3. alison mallerli

    uy muchas grasias tengo q hacer un libro con 800 páginas delas cuales 100 con esto 20con leyendas 20 con mitos 20 poesias y 300 adivinansas:D y bueno mucho mas pero no les cuento porq me qitan el tiempo :p

  4. karen andrea

    A MI ME GUSTO MARIA EL CARACOL

    LO MAXIMO ♥♥♥♥♥♥♥♥♥

    BONITO NOOOOOOOOOOOOOO

    ♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥♥3♥♥♥

    • cuentos-cortos.deegroove.com

      Hola “anónimo”, siento que te parezca que la palabra “culo” no quede bien en un cuento. Aunque la palabra en si puede tener diferentes connotaciones dentro de un texto según el significado que se le quiera dar, y teniendo en cuenta que la palabra puede tener un significado más ofensivo según el país de habla hispana; puedo asegurarte firmemente que esta palabra se ha usado en este cuento únicamente en el sentido puramente descriptivo respecto a la anatomía humana –como lo seria la palabra “rodilla”, “mano, etc. – y si analizas más detenidamente el cuento observarás que la palabra en el contexto no tiene absolutamente ningún significado peyorativo.

      Te animo a que vuelvas a leer el cuento con una visión más inocente de la palabra que cuestionas.

      Ejemplo para un final popular de cuento con la palabra en cuestión:
      […]con dragones y princesas y castillos encantados, el que no levante el culo se le quedará pegado.

      Otro ejemplo con la palabra cuestionada:
      […]La jirafa se tiró por el tobogán y se cayó de culo y se fue rodando, rodando hasta llegar a una caja.[…] URL: http://www.doredin.mec.es/documentos/01820082003324.pdf

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *